| La vida cotidiana de San Antonio Oeste en la década del '30 |
| Escrito por Edith Bruk |
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Historias sanantonienses 19/06. Colaborar con InformativoHoy en esta imperdible sección de historia me enorgullece. Aportar las memorias de una familia cuyo material resulta imprescindible conocerlo sobre los pioneros sanantonineses en Las Grutas, los primeros clubes, los paseos y la marea. Eternamente agradecida. E.B.
-Frente de la iglesia de chapa que se encontraba en la hoy calle San Martín La vida transcurria en forma rutinaria. Los que trabajaban en oficinas y comercios tenian por lo menos la distraccion de sus ocupaciones y siesta por medio a las siete de la tarde dejaban sus lugares de trabajo salvo los que trabajaban en las Barracas y los muelles, pues la actividad portuaria era continua, de mañana y de noche. Me pasaba algunas noches en nuestra barraca al lado de mi hermano Roque encargado de las operaciones de carga y descarga, atraido por el movimiento de tanta gente, con su florido lenguaje de improprios y los cuentos de tripulantes fantaseosos que creo que nunca habian ido mas alla de la Vuelta de Rcha, pero hablaban de mujeres y prostibulos de todo el mundo. Pura fantasia!. Despues del trabajo nadie sabia a donde ir. Algunas familias salian a dar la "vuelta del perro" en autos descubiertos por "el centro". Algunas veces se detenian a tomar un aperitivo en el Bar Victoria o en el Club Social. Porque San Antonio tuvo su "Club Social", hasta que se incendio en los años 30. El Club Social estaba mantenido por los "magnates" del pueblo, los administradores y gerentes de las principales casa de comercio como Francisco Dougnac, de los Menendez, Francisco Richter el aleman, mis hermanos de la Podesta ... Ademas estaban los infaltables jugadores de todos los pueblos, comerciantes, productores de lana, viajantes de comercio, etc. El Club estaba decorado con pretenciosos cortinados de terciopelo rojo y sus pisos de parquet eran cuidadosamente encerados. En los primeros tiempos, poco despues de la Primera Guerra Mundial se hacian fiestas de gala en los tiempos de la plata facil. Se bebia abundante champagne frances que se cotrabandeaba de Arroyo Verde al sur del paralelo 42 pues Irigoyen habia declarado puertos libres desde ese limite hasta el extremo patagonico. Recuerdo unas fotografias ya perdidas en que figuraban los llamados "cuadros vivos". Una de esas fotografias mi cuñada Valentina Insua encarnaba la Republica con escudo y lanza, de un lado estabanunas robustas vecinas que representaban la Agricultura, las Artes y las Letras; del otro lado mi hermano Roque exhibia su amplio torso desnudo blandiendo una maza sobre el yunque, el Trabajo. Se trabajaba todo el año para mostrar esos cuadros vivos. La noche de la funcion todos ocupaban sus puestos en posicion de estatuas vivas. Se levantaba el telon. El publico estallaba en aplausos y caia el telon. El exito del cuadro estaba dado por la cantidad de veces que el telon debia levantarse por la cantidad de aplausos del publico. Hasta que me radique en San Antonio en 1935 yo iba todos los veranos con mi madre y mis hermanos a pasar los tres meses de verano. Aunque San Antonio esta sobre el mar y bastante al sur, en verano hace un calor espantoso y si bien de noche refresca, no era agradable soportar un clima seco y caliente que el viento hacia menos tolerable. Nuestro escape era "la marea". El chalet que ocupabamos en las instalaciones de nuestra compania daba frente al brazo del mar que se llenaba de agua con la marea alta y quedaba seco con la marea baja. En la pleamar corriamos a la playa frente al chalet y alli nos sumergiamos en las frias y claras aguas de la caleta. La alternativa de estas playas ocasionales era hacer 20 minutos en auto y bañarse en lo que hoy es el popular Balneario de Las Grutas.
La famosa caleta donde amarraban los buques tiene en su entrada bancos de ostras de las mejores conocidas y muy parecidas a las "huitres verts" de las costas de Francia y de Belgica. En esa forma estabamos abastecidos abundantemente de ostras. Esta facilidad natural del desarrollo ostricola, dio lugar a que se estableciera un criadero artificial, propiedad de un frances llamado Nadaux. Las cultivaba depositando las ostras que tomaba de las ostras naturales, sobre tejas de arcilla cocida, que sumergia en las aguas de la marea donde se desarrollaban. Un trabajo costoso que no podia competir con las ostras de los bancos naturales provistas a costo cero. Hizo ensayos para proveer a Buenos Aires pero la gran distancia era insuperable pese a la enorme cantidad de hielo que ponia en los cajones. Alguna vez todavia me doy el gusto de comer ostras de San Antonio, remitidas por un amigo de los que aun quedan. De las Memorias del Ing. Salvador San Martin Share | -------------------------------------------------------------------------------------- --------------- Cualquier reproduccion parcial o total del artículo está protegido por el derecho del autor e Informativos Asociados propietarios de InformativoHoy.
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